Práctica: Realización de un antibiograma

Es un método que se utiliza para determinar la sensibilidad de una cepa bacteriana frente a los distintos agentes antimicrobianos (antibióticos), además vamos a comprender el concepto de antibiótico y su especificidad de acción sobre determinadas bacterias y conocer el concepto de cepa sensible y resistente.

Materiales:
- Jeringa con suero fisiológico estéril (solución de ClNa al 0,9%)
- Placa “problema” (cultivada en agar-sangre)
- Discos de diferentes tipos de antibióticos (4-6 tipos distintos)
- Tubos de ensayo
- Placa agar-sangre
- Regla milimetrada
- Asa de Platino
- Rotulador de vidrio
- Cinta adhesiva
- Pinzas finas
- Contenedor con lejía
- Tablas para determinación de resistencias

Desarrollo de la Práctica:
Antes de empezar son necesarias una serie de recomendaciones a tener en cuenta durante toda la actividad: No se puede tocar nada que vaya a tomar contacto con la muestra biológica con las manos (depresor, asa de siembre, torunda,...) para evitar contaminaciones. Una vez utilizado este material ha de ser eliminado en un contenedor especial. Estos contenedores serán llevados posteriormente a una planta de tratamiento de residuos biológicos, donde serán incinerados. Todos los materiales o muestras tomadas deben estar perfectamente identificados: nombre, grupo, fecha e indicativo del tipo de muestra. Las placas sembradas deben sellarse con cinta adhesiva al finalizar para evitar su contaminación o la nuestra. Al acabar la práctica, se deben lavar bien las manos.

1.- Siembra del microorganismo
Tomamos con una jeringa una pequeña cantidad de suero fisiológico estéril (2-5 ml) y lo vertemos en un tubo de ensayo.
A partir de la placa problema, que contiene colonias del microorganismo cuya sensibilidad a los antibióticos queremos determinar, tomamos una muestra SUPERFICIAL de UNA SOLA COLONIA con un asa de siembra.
 Introducimos el asa de siembra con la muestra en el tubo y agitamos el asa para realizar una suspensión de las bacterias en el suero fisiológico. Al acabar echamos al contenedor de residuos el asa de siembra.
Introducimos una asa de henle estéril en el tubo y se pasa muy suavemente por la superficie de una placa agar-sangre nueva.
En esta ocasión realizaremos una siembra en césped, es decir, por toda la superficie de la placa, para conseguir que crezca bacterias de modo masivo. Es importante que la siembra sea SUPERFICIAL, sin profundizar en el medio de cultivo.
Se tapa la placa y se rotula indicando en el nombre, grupo y fecha y marcando con una A la tapa (antibiograma).





2.- Colocación de los discos de antibiótico
Tomamos ahora con las pinzas –NUNCA CON LAS MANOS- un disco de cada uno de los antibióticos que se facilitan (cada disco es un papel de filtro que contiene una suspensión de uno o varios antibióticos a la concentración terapéutica).
Se deposita el disco suavemente sobre la placa, sin tocar con la superficie con las pinzas. Es muy importante que el disco contacte con el medio de cultivo en un único sitio.
Realizamos la misma operación con los otros cinco antibióticos, colocando los nuevos discos separados de los anteriores, formando un hexágono.

3.- Incubación y observación
Se llevan las placas a incubar a 37ºC (temperatura corporal), durante 24 horas. Tras este período se recogen las placas y SIN ABRIR se observa el crecimiento bacteriano.

4.- Medición del halo de inhibición
Por la parte trasera de la placa incubada mediremos el diámetro de los halos de inhibición que se han formado alrededor de los discos de antibiótico a los que la bacteria “problema” es sensible.
Anota los datos en la representación de la figura 2, indicando con un número del 1 al 6, el antibiótico colocado en el disco y dibujando la presencia o ausencia de halos y su tamaño en mm.
5.- Traslada los datos a la tabla siguiente:

Con ayuda de las tablas que se te proporcionan determina si la bacteria es sensible (S) o resistente (R) a cada antibiótico y anótalo en la tabla, en las columnas correspondientes. 

6.- CONCLUSIONES
Mediante un antibiograma podemos establecer qué tratamiento será el más adecuado para el paciente afectado por una infección por la bacteria que estemos estudiando.
¿Qué son los halos de inhibición? Alrededor de cada disco de antibiótico, las bacterias sensibles a ese antibiótico no habrán podido reproducirse y, por lo tanto, no forman colonias, dejando un hueco alrededor del disco.
¿Por qué se miden los halos? No basta con ver si las bacterias han crecido o no alrededor del antibiótico para saber si son o no sensibles. Hay que saber “cuánto” no han crecido. Solo si el halo de inhibición es suficientemente grande, usando el antibiótico a la concentración terapéutica –la que el antibiótico puede alcanzar en el lugar de la infección sin que se produzcan efectos tóxicos o secundarios- se dice que la bacteria es sensible al antibiótico. Por eso se mide el efecto y se consultan las tablas.
Fuente: IES Alpajés y Prácticas Zubiete

0 comentarios: